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¿Cuándo encender la calefacción? La guía para combinar confort y ahorro energético

Quand allumer le chauffage ? Le guide pour allier confort et économies d'énergie

Vuelven las primeras mañanas frescas. ¿Es ya el momento de volver a encender la calefacción o es mejor esperar unos días más? En realidad, no existe una fecha ideal que se adapte a todas las viviendas: un apartamento reciente y bien aislado no reacciona de la misma manera que una casa antigua, a menudo más sensible a las variaciones de temperatura.

Entre los últimos días de verano y los primeros fríos, no siempre es fácil saber cuándo volver a poner en marcha la calefacción. Durante este periodo de transición, las necesidades cambian a lo largo del día y de una habitación a otra. Por tanto, no es necesario calentar toda la vivienda de forma continua.

Los radiadores eléctricos con programación semanal facilitan esta gestión al adaptar automáticamente la temperatura según sus hábitos de vida.


¿Cuál es la fecha ideal para encender la calefacción en otoño?

No existe ninguna fecha legal que imponga el encendido de la calefacción en una vivienda individual. Al contrario de lo que suele creerse, no es obligatorio esperar a una fecha concreta para volver a poner en funcionamiento los radiadores.

En la práctica, el periodo de calefacción suele comenzar hacia mediados de octubre, cuando las temperaturas exteriores descienden de forma constante. No obstante, el calendario es orientativo: una vivienda bien aislada conservará mejor el calor que un hogar expuesto a pérdidas térmicas.

Es mejor fiarse de la temperatura interior que del calendario. Si su vivienda se mantiene naturalmente alrededor de los 19 °C durante el día, no es necesario volver a encender de inmediato todos los aparatos.

Calefacción individual frente a central: ¿qué normas se aplican?

En una vivienda equipada con calefacción individual, el ocupante es libre de decidir cuándo encender o apagar los radiadores según sus necesidades y su comodidad. Puede ajustar la temperatura de consigna habitación por habitación para evitar un consumo innecesario.

En un edificio con calefacción central, la puesta en marcha suele depender de una decisión de la comunidad de propietarios o de las normas previstas para la instalación común. El periodo habitual suele situarse entre el 15 de octubre y el 15 de abril, aunque estas fechas pueden variar según las condiciones climáticas.

El Código de la Construcción y de la Vivienda* regula, entre otros aspectos, las obligaciones relacionadas con el confort térmico de los edificios, pero no establece una fecha nacional única para encender la calefacción en todas las viviendas.

La regla meteorológica: el impacto de las temperaturas exteriores

El principal indicador para saber cuándo encender la calefacción sigue siendo la evolución de las temperaturas exteriores. Un descenso prolongado suele ser más representativo que un simple episodio frío de unos días.

A menudo se considera pertinente volver a poner en funcionamiento la calefacción progresivamente cuando las temperaturas exteriores bajan de 12 a 14 °C durante varios días consecutivos.

Este enfoque permite evitar dos errores frecuentes: volver a encender la calefacción tras un simple golpe de frío o, por el contrario, esperar demasiado y dejar que la vivienda se enfríe.


¿A qué temperatura interior hay que volver a encender los radiadores?

La temperatura interior es la mejor referencia para determinar el momento ideal de volver a encender la calefacción. Una vivienda puede conservar un calor agradable varias semanas después de apagarla, especialmente gracias a su aislamiento y a la inercia de los materiales.

En la práctica, muchos hogares vuelven a encender la calefacción demasiado pronto después de una primera semana fría de otoño. Sin embargo, un descenso temporal de las temperaturas no significa necesariamente que haya comenzado el periodo de calefacción. Observar la temperatura interior durante varios días suele ser más pertinente.

La regla de los 19 °C recomendada por la ADEME

Según la ADEME**, mantener una temperatura de 19 °C en las estancias habitables ocupadas constituye un buen equilibrio entre confort y consumo de energía. Esto no significa que haya que calentar todas las habitaciones a esa temperatura: un dormitorio o un pasillo pueden mantenerse más frescos sin perjudicar el confort diario.

Durante la entretiempo, un radiador eléctrico de inercia seca difunde un calor más estable que un convector clásico, lo que mejora el confort y limita las variaciones de temperatura.

La humedad: un factor que no debe pasarse por alto para el confort térmico

En otoño, la sensación de frío no depende únicamente de la temperatura que muestra el termostato. Un aire demasiado húmedo puede acentuar la incomodidad y dar la impresión de que una vivienda está más fría de lo que realmente está.

Mantener un buen nivel de humedad permite mejorar el confort y evitar el sobrecalentamiento. Un deshumidificador de aire puede ser útil en las estancias propensas a la humedad, como un cuarto de baño, un lavadero o una vivienda con poca ventilación. Al reducir el exceso de humedad, contribuye a crear un ambiente más saludable y agradable en el día a día.

Adaptar la temperatura según las estancias de la vivienda

No todas las estancias de la vivienda tienen las mismas necesidades. Un dormitorio, un cuarto de baño o un salón no requieren la misma temperatura de consigna, especialmente debido al tiempo que se utilizan.

  • Estancias de uso habitual: priorizar una temperatura confortable cuando la vivienda esté ocupada.
  • Dormitorios: una temperatura más fresca suele favorecer un mejor descanso.
  • Cuarto de baño: un aumento puntual de la temperatura suele ser más adecuado que una calefacción permanente.
  • Estancias poco utilizadas: mantener una temperatura mínima evita que la vivienda se enfríe demasiado.

Las soluciones de calefacción inteligentes permiten hoy ir más allá gracias a la programación semanal y al termostato conectado. Así, la calefacción se adapta a los hábitos de vida: reducción automática durante las ausencias, aumento de la temperatura antes de regresar o ajuste habitación por habitación.


Tabla comparativa: temperaturas recomendadas y momentos de encendido por estancia

Un salón ocupado todo el día y un dormitorio utilizado únicamente por la noche no tienen las mismas necesidades. Adaptar la temperatura habitación por habitación es una de las formas más sencillas de limitar el consumo sin perder confort.

Estancia de la vivienda Temperatura objetivo  Umbral de encendido sugerido Consejo de confort y ahorro
Estancias de uso habitual (salón, sala de estar) 19 °C Por debajo de 18 °C residuales Programar una reducción por la noche o en caso de ausencia.
Dormitorios De 16 °C a 17 °C Por debajo de 16 °C residuales Elegir un edredón adecuado para retrasar el encendido.
Cuarto de baño 21 °C durante la ocupación / 17 °C el resto del tiempo Solo durante el uso Optar por un toallero eléctrico reactivo para calentar cuando sea necesario.
Cocina / Pasillos De 17 °C a 18 °C Por debajo de 16 °C residuales Aprovechar el calor generado al cocinar.


¿Cómo retrasar el encendido de la calefacción sin perder confort?

A comienzos del otoño, a menudo es posible retrasar la puesta en marcha completa de la calefacción con unos sencillos gestos. El objetivo no es soportar el frío, sino utilizar inteligentemente los recursos ya disponibles en la vivienda.

Aprovechar los aportes solares y reducir las pérdidas de calor

Antes de encender los radiadores, algunos hábitos permiten conservar el calor de forma natural y limitar las necesidades de calefacción:

  • Abrir las persianas en cuanto aparezcan los primeros rayos de sol por la mañana en las fachadas orientadas al sur o al este para aprovechar los aportes solares gratuitos.
  • Cerrar las persianas y las cortinas gruesas al anochecer para limitar las pérdidas de calor a través de los cristales.
  • Ventilar 10 minutos al día para renovar el aire y evacuar la humedad ambiental. El aire más seco es más fácil de calentar.
  • Utilizar burletes para puertas o sellar las aberturas expuestas a corrientes de aire para reducir las pérdidas de calor.

Estos sencillos gestos permiten a veces ganar varios grados de confort percibido sin aumentar la temperatura de consigna de los radiadores.

Apostar por la capacidad de respuesta de los radiadores eléctricos de inercia

Cuando las temperaturas bajan, un radiador eléctrico de inercia es una solución adecuada para acompañar la transición entre estaciones. A diferencia de una calefacción que funciona únicamente mediante un sistema de encendido y apagado, difunde un calor más uniforme gracias a su núcleo calefactor.

Según los modelos, el núcleo calefactor se basa en una tecnología de inercia seca o en un fluido caloportador. En ambos casos, el objetivo sigue siendo el mismo: difundir un calor suave y uniforme, incluso entre dos ciclos de calefacción.

El rendimiento de los radiadores eléctricos también está regulado por requisitos europeos y certificaciones específicas. La directiva europea de ecodiseño ErP*** establece criterios de eficiencia energética para los equipos relacionados con la energía, mientras que la certificación NF Électricité** acredita criterios de calidad y rendimiento para determinados aparatos de calefacción eléctrica.

Los radiadores Bestherm equipados con regulación inteligente son especialmente adecuados para los periodos de transición. Gracias a un termostato conectado, una programación semanal, un detector de presencia o un detector de apertura de ventanas, es posible ajustar automáticamente la calefacción según los hábitos de vida.

Durante las primeras semanas de otoño, esta gestión por zonas evita, en particular, volver a poner en marcha toda la vivienda cuando solo una habitación necesita un aporte puntual de calor.


Los pasos esenciales antes de volver a poner en marcha los radiadores

Después de varios meses sin utilizarla, unas cuantas comprobaciones permiten recuperar rápidamente una calefacción eficaz y confortable.

  1. Quitar el polvo de los radiadores y las rejillas de ventilación para evitar olores durante el primer uso y optimizar la difusión del calor.
  2. Comprobar las programaciones y los termostatos para asegurarse de que corresponden a los nuevos horarios de otoño. Una temperatura de consigna adaptada a los periodos de presencia permite evitar consumos innecesarios.
  3. Realizar una prueba de subida progresiva de la temperatura habitación por habitación para comprobar que los aparatos funcionan correctamente antes de los primeros fríos intensos.

Una puesta en marcha anticipada pero controlada también permite detectar rápidamente una posible necesidad de mantenimiento o un ajuste que deba realizarse.


Preguntas frecuentes: ¿cuándo encender la calefacción?

¿Cuál es la fecha oficial para encender la calefacción?

No existe una fecha oficial que imponga el encendido de la calefacción individual. En la práctica, el periodo de calefacción suele comenzar hacia mediados de octubre. En los sistemas de calefacción central, la puesta en marcha la decide la comunidad de propietarios, generalmente en función del tiempo.

Si su vivienda mantiene una temperatura agradable pese a los primeros descensos de temperatura, no es necesario volver a encender los radiadores de inmediato. Por el contrario, cuando la temperatura interior se vuelve incómoda de forma prolongada, es hora de reanudar progresivamente la calefacción.

¿Hay que encender la calefacción en cuanto la temperatura baja de los 19 °C?

Sí, se recomienda volver a encender la calefacción cuando la temperatura desciende de forma prolongada por debajo de los 19 °C en las estancias principales. Si el descenso es puntual, es mejor esperar o ponerse una prenda más abrigada antes de volver a poner en funcionamiento todos los radiadores.

La sensación térmica también depende de varios factores: la humedad ambiental, la calidad del aislamiento, la orientación de la vivienda o incluso la presencia de corrientes de aire. Una vivienda bien ventilada y con un nivel de humedad controlado conservará más fácilmente una sensación de confort.

¿Es más económico dejar la calefacción al mínimo o apagarla por completo antes del invierno?

Al principio de la temporada intermedia, generalmente resulta más económico apagar la calefacción durante los días templados o utilizar el modo Eco. En cambio, dejar que una vivienda se enfríe por completo puede provocar un recalentamiento más energético que mantenerla en torno a 16-17 °C.

Los radiadores eléctricos conectados o los modelos equipados con programación semanal facilitan esta gestión al adaptar automáticamente la temperatura según sus hábitos de vida.

¿Cómo calentar rápidamente el cuarto de baño sin encender la calefacción de toda la casa?

Para calentar rápidamente un cuarto de baño sin aumentar la temperatura de toda la casa, un toallero eléctrico programable es una de las soluciones más adecuadas. Permite alcanzar aproximadamente 21 °C únicamente durante el tiempo necesario, sin volver a poner en marcha la calefacción de toda la vivienda.

Un toallero eléctrico con función de ventilación programable permite anticipar el aumento de temperatura antes de la ducha y evitar calentar la estancia innecesariamente el resto del día.


Conclusión: encontrar el momento adecuado para encender la calefacción

Saber cuándo encender la calefacción no depende únicamente de una fecha concreta. El mejor indicador sigue siendo el equilibrio entre la temperatura exterior, la temperatura interior y la sensación de los ocupantes.

Con un radiador eléctrico de inercia, un termostato bien regulado, una buena gestión de la humedad y una programación adaptada a su ritmo de vida, es posible mantener un excelente confort al tiempo que se limita el consumo de electricidad. Observando la temperatura de su vivienda y adaptando progresivamente la calefacción, evitará calentar innecesariamente sin dejar de disfrutar de un interior agradable.


*https://www.legifrance.gouv.fr/codes/section_lc/LEGITEXT000006074096/LEGISCTA000041569808/2026-03-12

**https://agirpourlatransition.ademe.fr/particuliers/amenager-maison/chauffer/bons-gestes-chauffage-plus-economique

***https://www.ecologie.gouv.fr/politiques-publiques/ecoconception-etiquetage-produits-lies-lenergie

****https://marque-nf.com/categories/equipements-electriques-et-electroniques/nf-electricite-electricite-performance-nf089/



MEMO ALICE: 

  • Añadir un H3: «La humedad: un factor que no debe pasarse por alto para el confort térmico»

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Radiateur électrique à inertie sèche dans un logement