Radiador Eléctrico de Apoyo

Calienta tu interior con radiadores eléctricos diseñados para ofrecer un calor agradable, un consumo controlado y un confort adaptado a tus necesidades, habitación por habitación.

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Radiador eléctrico auxiliar: el rendimiento térmico en el centro de cada estancia

El radiador eléctrico auxiliar permite calentar rápidamente una estancia cuando la calefacción principal no es suficiente o cuando se desea evitar poner en funcionamiento toda la vivienda. Entre temporadas, durante las noches frescas o en caso de descenso temporal de las temperaturas, aporta un agradable complemento de calor en un despacho, un dormitorio o un salón.

Nuestra gama de radiadores, así como las soluciones de calefacción Thomson, ofrecen modelos diseñados para combinar facilidad de uso, eficiencia térmica y control del consumo.

¿Qué radiador auxiliar elegir para disfrutar de un confort óptimo?

Cada tecnología responde a una necesidad diferente según la estancia que se quiera calentar y la duración de uso deseada. Por tanto, la elección depende principalmente de su uso: necesidad de un calentamiento inmediato durante unos minutos o búsqueda de una temperatura agradable durante varias horas.

La calefacción auxiliar de inercia seca: la opción económica

El radiador auxiliar de inercia seca es una de las soluciones más interesantes para un uso habitual. Su núcleo calefactor, compuesto según el modelo por un material como la cerámica o la fundición de hierro, almacena las calorías producidas por la resistencia antes de liberarlas progresivamente en la estancia. Un radiador de cerámica ofrece un aumento de temperatura reactivo, mientras que un radiador eléctrico de fundición de hierro prioriza una liberación duradera del calor. La difusión progresiva limita así las variaciones de temperatura y reduce los encendidos frecuentes para volver a calentar.

Por el contrario, el radiador calefactor prioriza un aumento de temperatura muy rápido gracias a la difusión inmediata de aire caliente. Resulta especialmente adecuado para necesidades puntuales, por ejemplo, para calentar un cuarto de baño antes de ducharse o calentar rápidamente un espacio de trabajo. Sin embargo, una vez apagado, no conserva el calor y debe funcionar continuamente para mantener la temperatura deseada.

Por tanto, los radiadores de inercia seca son especialmente adecuados para los usuarios que buscan una calefacción económica para un uso habitual. Para disfrutar tanto de un calentamiento rápido como de una difusión homogénea, el radiador de doble núcleo calefactor combina una película calefactora reactiva con un núcleo de inercia capaz de prolongar la difusión del calor.

Radiador auxiliar de inercia fluida (baño de aceite)

El radiador auxiliar de inercia fluida, también llamado radiador de baño de aceite, se basa en un principio sencillo: una resistencia eléctrica calienta un fluido caloportador contenido en el interior del aparato. Este líquido almacena el calor y luego lo libera progresivamente a través de las paredes del radiador, lo que permite una difusión regular del calor en la estancia.

Gracias a esta elevada inercia térmica, el radiador de baño de aceite sigue difundiendo calor incluso después de apagar la resistencia. La temperatura se mantiene así más estable que con una calefacción con ventilador, al tiempo que se limitan las variaciones de calor. Es especialmente adecuado para estancias ocupadas durante varias horas seguidas, como un salón, un dormitorio o un despacho.

Como contrapartida, tarda más en alcanzar la temperatura que un radiador con ventilador o un aparato con doble núcleo calefactor. Su formato también es más voluminoso y su peso es mayor debido a la presencia del fluido caloportador.

¿Cómo calcular la potencia de su radiador eléctrico auxiliar?

Un radiador adaptado a la superficie de la habitación calienta de forma más eficiente y evita un consumo excesivo.

Por regla general, hay que prever aproximadamente 100 vatios por m² en una vivienda correctamente aislada. Estas estimaciones se ofrecen a título orientativo y pueden variar según el aislamiento de la vivienda.

Las soluciones de calefacción de bajo consumo y los radiadores eléctricos económicos permiten optimizar posteriormente esta potencia gracias a una mejor gestión del calor.

Tipo de estancia Superficie orientativa Potencia recomendada Tecnología Bestherm recomendada
Oficina / Cuarto de baño 5 a 10 m² 500W a 1000W Inercia seca
Dormitorio 10 a 15 m² 1000W a 1500W Inercia seca o fluida
Salón / Estudio 15 a 20 m² 1500W a 2000W Inercia fluida

Maximiza tus ahorros gracias al detector de presencia y de ventana abierta

Los radiadores auxiliares, ya sean móviles o fijos, incorporan ahora funciones inteligentes para adaptar mejor su funcionamiento a las necesidades del hogar. Combinados con un radiador eléctrico conectado o con radiadores eléctricos inteligentes, ofrecen una regulación precisa de la temperatura grado a grado, un apagado automático en caso de ausencia o de ventana abierta, así como un control remoto desde una aplicación móvil.

Un radiador con detector de ventana abierta identifica una caída brusca de la temperatura provocada por una ventilación y reduce automáticamente su potencia para evitar consumos innecesarios. Los modelos equipados con un detector de presencia adaptan, por su parte, la calefacción según la ocupación real de la estancia. Estas funciones permiten disfrutar de una calefacción más autónoma, cómoda y mejor controlada en el día a día.

Uso, seguridad y gestión del aire ambiente

Para utilizarlo con total seguridad, el radiador debe colocarse sobre una superficie estable y despejada, dejando suficiente espacio alrededor del aparato para garantizar una buena circulación del aire.

Los modelos modernos suelen disponer de varias protecciones:

  • protección contra el sobrecalentamiento;
  • protección antivuelco para los aparatos móviles;
  • termostato electrónico de precisión;
  • desconexión automática en caso de anomalía.

Para las habitaciones húmedas, los radiadores toalleros eléctricos constituyen una solución perfectamente adaptada.

La sensación de calor también depende de la calidad del aire ambiente. Un nivel de humedad adecuado mejora la sensación de confort y limita los problemas relacionados con un aire demasiado húmedo. Como complemento de la calefacción, un deshumidificador de aire permite mantener un nivel de humedad óptimo durante todo el año.

Preguntas frecuentes

¿Qué tipo de radiador auxiliar es el más económico?

Para un uso habitual, la inercia seca y el radiador de aceite consumen menos que un calefactor. Conservan el calor y limitan el consumo eléctrico.

El calefactor calienta muy rápido, pero debe funcionar continuamente para mantener la temperatura, lo que lo hace más consumidor de energía. Para un uso frecuente, generalmente se prefiere la inercia seca. No obstante, el radiador de aceite sigue siendo una alternativa interesante cuando se busca un calor suave durante varias horas.

¿Qué potencia elegir para una calefacción eléctrica auxiliar?

Por lo general, hay que calcular unos 100 vatios por m² en una habitación correctamente aislada.

El dimensionamiento también depende del aislamiento, la altura del techo y el uso de la habitación. Elegir una potencia adecuada garantiza un aumento rápido de la temperatura sin un consumo excesivo.

¿Se puede utilizar un radiador auxiliar de forma continua durante todo el invierno?

Sí, un radiador auxiliar de alta gama puede utilizarse con regularidad, pero está diseñado principalmente para mejorar puntualmente el confort térmico de una habitación.

Para calentar toda una vivienda a diario, un sistema de calefacción fijo suele ser más adecuado que un aparato de calefacción auxiliar. No obstante, los modelos recientes equipados con un termostato electrónico inteligente, una programación personalizada y sensores de presencia permiten un uso frecuente mientras controlan el consumo.

Para optimizar la circulación del aire y distribuir mejor el calor en su hogar, descubra también nuestra guía para instalar un ventilador de techo.